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Una concentración ahogada – Fiesta de la Moto Valladolid 2016

¡AHOGADA! Esa sería la palabra que podría definir la Fiesta de la Moto 2016 de Valladolid. Una organización ahogada en un proyecto para el que no estaban listos, para el que no contaban con experiencia y que les vino grande. Y una parcela de terreno nefasta que se vio ahogada ante el diluvio universal que cayó en Valladolid ese fin de semana. 

Estaba claro que no sería Pinguinos y que no sería igual. Pero ya teníamos las entradas compradas antes del anuncio de Cantalejo y decidimos dar un voto de confianza a la Fiesta de la Moto. Por ello, con toda nuestra ilusión y ganas salimos el mediodía del viernes 8 de enero dirección Valladolid. Las previsiones climatológicas daban lluvia y viento para los tres días y no se equivocaron para nada. El viento y la lluvia nos obligó a hacer continuas paradas para secarnos y calentarnos algo, lo que nos llevó a tardar 4 horas para llegar a Valladolid. Pero oye, sarna con gusto no pica.

Cerca de las cinco de la tarde llegamos a la zona de acampada y tras recoger nuestras entradas nos pusimos a buscar el “Santo Grial” de las concentraciones invernales, cuatro pinos dispuestos en un cuadrado o rectángulo perfecto para montar las lonas y tiendas en una zona lejana de las entradas y de la zona de conciertos para descansar bien. Y aquí nos encontramos nuestra primera sorpresa, ¡un autentico barrizal!. La Antigua Hípica Militar, donde se desarrollaba el evento, se convirtió en un ring perfecto para hacer “peleas con barro”. En algunas zonas se habían echado algún que otro camión de grava pero no lo suficiente como para adecentar la parcela para el evento. Primer punto negativo para la organización.

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Tras inspeccionar la parcela un poco encontramos un sitio perfecto y aparcamos las motos. Y aquí viene el segundo gran fallo de la organización, su organización (valga la redundancia). Ya que en nuestra zona de acampada nos percatamos que algunos grupos de tiendas cercanos tenían coches aparcados justo al lado. Eso nos llevó a pensar que habían quitado la restricción de no dejar meter los coches dado que no había ido mucha gente a acampar o por el clima. Así que nos acercamos a la entrada a preguntar y la sorpresa fue que estaba prohibido meter los coches, solo organización. Y al preguntar por los coches de particulares que vimos bajando cosas de acampar directamente nos dijeron: “Ni idea, acércate donde compras las entradas y pregunta. Pero son de la organización”. Tras preguntar a un par más de personas, uno de la organización nos dejó colar el coche viendo que se nos hacía de noche y estábamos empapados pero al llevar el coche a la entrada la Policía Local y Guardia Civil directamente no dejaba acércanos… imageAl final, una hora perdida intentando solventar el problema. Decidimos llevar las cosas a pie hasta la zona de acampada y OTRA SORPRESA, no podemos entrar por las entradas (suena raro ¿verdad?) tenemos que caminar hasta la zona de salida de las motos para entrar a pie… Es decir, no solo se cuelan los amiguitos de los chicos de la organización sino que además ¿tengo que caminar más cargado hasta arriba para entrar por una salida? Todo un lío…

Y en estos momentos creo que surgió la verdadera esencia motera (o lo que yo creo que es) y es que nos pusimos manos a la obra, dejamos de lado el cabreo, el estar mojados, el frío y el cansancio para montar nuestro campamento, hacer una buena hoguera y sentarnos a comer como campeones mientras veíamos como nos cambiaba el humor, nos aparecía una sonrisa y encima nos comenzábamos a secar algo. Terminamos cenando una buena parrillada de carne que habíamos traído para las dos noches, pero necesitábamos darnos un banquete.

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La mañana del sábado amaneció fría pero soleada después de una noche de continua lluvia y viento que consiguió romper una de nuestras cuerdas de la lona. Decidimos recoger el campamento y abandonar la Antigua Hípica Militar para buscar otro alojamiento en la ciudad. No estábamos para otra noche igual a la anterior.

 Al final, conseguimos que nos dejaran un local comercial en Valladolid de un familiar de uno del grupo. Literalmente, nos salvó el culo del frío y la humedad.

imageCon las cosas recogidas, un sitio seco y caliente para dormir y todo bajo control. Me separé del grupo dado que tenía que acudir a una pequeña presentación en la Plaza Mayor de Valladolid con el proyecto “Rodando Contra el Cáncer”. Y conocer a Beatriz y Raúl, delegados de Palencia y Valladolid, respectivamente. Gente estupenda con la que me quede con las ganas de compartir más. Pero que pronto espero volver a ver. Aquí pudimos compartir con toda la gente que quiso oírnos lo bonito que es el proyecto.

Mientras yo me dedicaba al proyecto el resto del grupo acudió o más bien, intentó ver la exhibición de Emilio Zamora. Y digo “intento” ya que la cola del desfile de las banderas llegó al sitio del evento con la exhibición ya comenzada… Y además repleta de gente que pasaba por allí en primera fila con los niños a hombros. Esto creo que es otro gran fallo de la organización, dado que deberían haber esperado a la cola del desfile para comenzar el show y también deberían poner más gradas o zonas para los moteros inscritos en primera fila para evitar que nos perdamos el show.

imageLlegados a este punto decidimos ir a comer a un buen restaurante como el Restaurante Campo Grande (Cervecería Boca en Boca) donde supieron tratarnos como en casa y comiendo exquisito. Una opción para comer perfecta en pleno Valladolid.

Después de una tarde de paseo por Valladolid visitamos la Cúpula del Milenio, donde se realizaban actividades y cursos de seguridad vial además de una pequeña exhibición de motos clásicas (aunque después de visitar la Feria de la Motocicleta Antigua de Javi el de Penagos cualquier otra exhibición me parece pequeña jaja). Aquí me gustaría aprovechar para resaltar la labor de la Policia Local en todo el evento: tanto en la cúpula con pequeños cursos de educación vial a los más pequeños como en la vigilancia del evento y los desfiles. Había mucha presencia policial (también estaba la Guardia civil) por la zona de la acampadas o que es de agradecer. Al igual que Cruz Roja y Protección Civil. Algunos tienen que trabajar para que otros podamos divertimos con seguridad. Muchas gracias

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La noche del sábado comenzó con el desfile de las antorchas en recuerdo a los motoristasque han perdido la vida en las carreteras en este 2015. Un bonito recuerdo y un desfile lleno de emoción, ruido y humo de las antorchas. Posiblemente lo mejor de todo el fin de semana. Una auténtica pasada. La noche siguió con buen pie con una buena cena con amigos y una copa en un bar de la zona donde era muy gracioso ver como destacábamos con nuestras ropas de moto, olor  a hoguera y despeinados entre tanta gente vestida de sábado noche jaja Y por último meter las motos en el local para que incluso ellas durmiesen secas y seguras… Si, lo admito, la mimo demasiado

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En resumen, podemos decir que el fin de semana estuvo ahogado por la lluvia que cayó y la mala organización del evento en algunos puntos. Aunque la buena compañía, la comida y las motos rescataron el fin de semana resultando un viaje lleno de aventura, anécdotas y risas. No sé si en Cantalejo fueron las cosas mejor o peor, no voy a caer en comparar una con otra. Como me dijo un amigo, son dos concentraciones muy diferentes. Una es una concentración/fiesta de la música y la otra es una reunión motera de toda la vida. Cada uno que saque sus conclusiones. Pero viendo lo visto… Si el ayuntamiento vuelve a organizar el evento sin contar con los que realmente saben organizarlo y se empeñan en usar la Antigua Hípica sin meterle camiones de grava y habilitarlo como deberían, no contarán conmigo para el evento. Aunque lo mejor para todos es poder ver como Pinguinos 2017 se celebra en Valladolid de la mano de Turismoto.

Si me gustaría destacar la labor de las chicas que se encargaban de las redes sociales de la Fiesta de la Moto de Valladolid @FiestaMotoVLL #FiestaMotoVLL muy agradables y muy majas. Siempre estaban dispuestas a arreglar cualquier duda o problema que surgiese y no dudaban en ayudarnos a dar a conocer el proyecto con el que colaboro. Al César lo que es del César. Si se hace un buen trabajo, hay que reconocerlo. Desde aquí, un saludo y muchas gracias 😉

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